Se termina el soporte oficial para Windows XP. ¿Qué hacer?

Este 8 de abril del 2014 será el último día en el que Microsoft brinde soporte oficialmente al ya veterano Windows XP.

El anuncio de la “muerte” de Windows XP no es nuevo. De hecho, desde hace más de un año se viene anunciando el final para Windows XP, como es natural en cualquier software. Sin embargo, las estadísticas en todo el mundo han demostrado que aún queda una buena cantidad de usuarios que aún utilizan Windows XP.

Un software que se resiste a morir

Windows XP fue lanzado al mercado el 25 de octubre del 2001. ¿Cómo es que un sistema operativo con más de 12 años aún siga entre nosotros, habiendo versiones más avanzadas del mismo o incluso otros sistemas operativos supuestamente mejores? ¿A qué se debe esto? Algunas razones son:

  • Si funciona, no lo cambies. Para muchos, Windows XP aún funciona “perfectamente”, por lo que no ven ni sienten la necesidad de cambiarlo por una versión más actual. Es la misma razón por la que algunas personas no actualizan, por ejemplo, su navegador web.
  • La fuerza de la costumbre. En la película Matrix se decía que nunca desconectaban a nadie del sistema cuando ya ha alcanzado cierta edad, porque para su mente se le hará muy difícil “liberarse”. Con algunos usuarios parece suceder lo mismo: Hay usuarios que les es muy difícil cambiar cambiar, y están tan acostumbrados a su viejo y querido Windows XP que por más que se les enseñe una mejor opción preferirán quedarse con lo que ya tienen.
  • Las nuevas alternativas no convencen. Hoy por hoy, Windows 7 parece ser la alternativa mejor apreciada por los usuarios de cara a una actualización de su viejo XP. Windows Vista, el sucesor directo de Windows XP, no terminó de calar entre los usuarios, al punto que Microsoft decidió no ampliar su soporte técnico (lo cual a su vez significa que “murió” antes que su antecesor). Por otro lado, el flamante Windows 8 aún mantiene a los usuarios divididos, principalmente por ese binomio entre el escritorio tradicional y la interfaz Modern UI, algo que ni su actualización a Windows 8.1 ha podido resanar del todo.
  • Los costos son muy altos. Dejando de lado el tema de la piratería, una licencia de Windows 7 u 8 no es precisamente barata, aun en los casos de actualización. Por otro lado, es probable que también el usuario deba actualizar su equipo para que pueda ejecutar con fluidez Windows 7 u 8, algo que también causa resistencia en algunos.
  • Incompatibilidades de software. Esto ocurre principalmente en empresas, que por ejemplo utilizan un software hecho a medida para una versión particular de Windows (en este caso XP). Si actualizan el sistema operativo, puede que su software deje de funcionar, y actualizarlo conllevaría no solo a los gastos señalados en el punto anterior, sino ene l gasto adicional de hacer su software a medida compatible con el nuevo Windows.

¿Qué le ocurrirá a mi equipo con Windows XP tras el 8 de abril?

Técnicamente, los equipos con Windows XP no notarán nada en particular cuando llegue la fecha fatídica. Y el usuario tampoco notará nada especial. Los equipos con Windows XP seguirán funcionando como siempre.

El problema es que a partir del 8 de abril ya no habrá ningún tipo de soporte para Windows XP, y esto implica que ya no habrán actualizaciones de seguridad ni parches, lo cual hará que los equipos con Windows XP sean más vulnerables a ataques de personas o programas maliciosos. Es como si usáramos nuestro equipo con un antivirus desactualizado: Podemos utilizarlo, pero será menos eficaz contra las amenaza smás recientes. Y este punto es que más preocupa a los expertos en seguridad: Aquellos equipos que sigan usando Windows XP (o en general cualquier sistema operativo que ya no reciba actualizaciones de seguridad) tendrá más posibilidades de ser atacado por algún virus, por un pirata cibernético o cracker (mal llamado hacker por algunos) para robar información, o de convertirse en un equipo zombie, por poner algunos ejemplos.

¿Qué hacer? Alternativas

Según lo dicho en el último párrafo, seguir con Windows XP no debería ser ya una opción. A continuación revisaremos, sin ningún orden en particular, algunas alternativas para nuestro equipo, nuestros archivos y nuestra vida diaria.

GNU/Linux

La opción preferida principalmente por los amantes del software libre, pero vista aún como un bicho raro por algunos. Hay chorrocientas distribuciones de GNU/Linux para elegir, lo cual podría abrumarnos al principio. Para quienes vengan de Windows, las más recomendadas son:

  • Ubuntu, por su orientación al usuario, facilidad de uso, amplio reconocimiento de hardware (muchos dispositivos funcionan apenas los conectamos al equipo, aunque esto tampoco es perfecto), porque tiene detrás una gran comunidad de voluntarios dispuestos a ayudar y por la gran cantidad de información disponible en Internet. Puede que su entorno de escritorio (llamado Unity) y su configuración de ventanas con botones a la izquierda confunda a algunos, pero una vez se aprenda a utilizarlo resulta bastante cómodo.
  • Linux Mint, un derivado de Ubuntu pero con un escritorio más parecido al tradicional de Windows (llamado Cinnamon), con barra de tareas abajo y un botón que muestra algo muy parecido al Menú Inicio.
  • Lubuntu y Xubuntu, derivados de Ubuntu que utilizan entornos de escritorio ligeros, ideales para computadoras con hardware modesto.
  • Fedora, una distribución caracterizada por su estabilidad y que permite, al mmoento de su instalación, elegir con qué entorno de escritorio trabajar, destacando entre éstos KDE, un entorno de escritorio bastante parecido también al tradicional de Windows y con posibilidades de personalización mucho mayores.

Pero GNU/Linux tiene también algunos puntos por resolver. El principal es la disponibilidad de aplicaciones. Es cierto que existen sustitutos muy buenos para la mayoría de aplicaciones de uso corriente, pero algunas aplicaciones hechas para Windows no tienen una alternativa en GNU/Linux (por ejemplo la mayoría de videojuegos para PC) o a veces la alternativa no tiene todas las funciones que su contraparte para Windows (por ejemplo ciertas funciones avanzadas de Microsoft Office no están en LibreOffice). Recomiendo leer los enlaces al final de este artículo para tener una idea más clara de qué conlleva una migración de Windows XP (o de Windows en general) a GNU/Linux.

Windows 8

El miembro más reciente de la familia Windows. Con mejoras, como es natural, respecto a su antecesor Windows 7 y que ya recibió su primera gran actualización (Windows 8.1). Windows 8 trajo a nuestros escritorios la interfaz Modern UI, destinada originalmente a dispositivos móviles, y que trajo opiniones encontradas: A algunos les gusta por ejemplo el poder tener toda la información que necesitan de un solo vistazo, mientras que otros ignoran completamente la interfaz Modern UI y pasan de frente al Escritorio de toda la vida (esto se nota por sobretodo con quienes usan su computadora para trabajar).

Debido a esto, Windows 8.1 trajo de regreso algunas características de versiones anteriores de Windows para que los nuevos usuarios se sientan más cómodos, como el botón de Inicio (ausente en el Windows 8 original y que requería que el usuario presione la tecla Windows para buscar un programa) y la opción de ir directamente al Escritorio al encender la computadora. Ahora se viene una segunda actualización que promete traer más cosas como un Menú Inicio (y no solo el botón como en Windows 8.1).

Windows 7

Para muchos, es lo que Windows Vista (sucesor directo de Windows XP) debió ser. Presente ya en muchas computadoras en la actualizad y la opción preferida para quienes no gusten de Windows 8. Windows 7 aún sigue teniendo soporte oficial de Microsoft, por lo que también es una buena opción, sobre todo para entornos de trabajo.

Windows XP… pero armado hasta los dientes

En el peor de los casos, si no quieres o no puedes dejar de usar Windows XP (por ejemplo porque tienes una aplicación de trabajo que solo corre en XP), podemos seguir usándolo. Pero ojo, estaremos haciendo esto bajo nuestra propia responsabilidad. Por ello, será necesario suplir la falta de soporte oficial con el software de seguridad adecuado: un buen antivirus y un firewall como mínimo (no confiar más en el firewall integrado de Windows) y actualizarlo con todos los service packs y actualizaciones de seguridad que hayan salido hasta antes del 8 de abril.

Enlaces de interés

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Danilo Quispe Lucana

Ingeniero de sistemas, desarrollador web y de software. Aficionado a la ciencia y tecnología desde chico.

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