1º de diciembre: Día mundial de la lucha contra el SIDA

Este no será solo una entrada sobre salud, medicina o ciencia, será además una entrada personal pues toca una realidad con la que tuve contacto hace varios años ya. Cada 1º de diciembre del año celebramos el Día mundial de la lucha contra el SIDA.

Y digo que será una entrada con un toque personal porque hace ya varios años, cuando estaba en el colegio, un tío mío dejó este mundo a causa de esta enfermedad. Para quienes lo conocimos, fue siempre una persona muy querida, para mi caso en particular, alguien de quien aprendí mucho, uno de esos que no te daba las cosas ya masticadas, sino le bastaba con mostrarte el camino para lograrlas por cuenta propia. Pero seguramente para el resto del mundo, él ahora es sólo una estadística más. Él es ahora uno más de entre tantas personas en el mundo que han muerto a causa de las complicaciones del VIH/SIDA.

Ya mucha gente se ha ocupado de hablar qué es esta enfermedad, los daños y consecuencias que produce, y sobre todo de buscar incansablemente los medios para curar este mal. Hoy en día se están probando posibles vacunas que han mostrado resultados prometedores, aunque aún deberán hacerse más pruebas para comprobar si realmente funciona y pueda ser distribuida comercialmente. En tanto, hasta que llegue el día en que se pueda luchar de igual a igual contra el SIDA, nuestra mejor arma será siempre la PREVENCIÓN.

Y sobre la prevención también se ha hablado largo y tendido; pero parece que aún no es suficiente. Para prevenir, hay que estar bien informado, sin embargo en algunos lugares aún se trata el tema como si fuese algo prohibido, o lo relacionan directamente con la homosexualidad (cuando la enfermedad puede también atacar a personas heterosexuales), o en otros casos simplemente no se tiene acceso a la información. Yo tuve la suerte de que mis padres y maestros nos hayan criado, enseñado, instruido y orientado de manera responsable. Tuve también la suerte de tener siempre información a la mano y desde temprana edad (desde la primaria ya sabía qué era un preservativo y para qué servía); pero no todos tienen esa facilidad. Hay muchos lugares alejados de las grandes ciudades, en países centralistas como el nuestro, donde la información simplemente no llega, y es ahí donde el SIDA y otras enfermedades igualmente terribles hacen más daño. Ahora me tomaré la libertad para, modestamente y a través de este rinconcito de Internet, dar algo de información al respecto.

SIDA y VIH

El SIDA es transmitido por el Virus de Inmunodeficiencia Humana o VIH, que es un retrovirus, y tiene la particularidad de que muta constantemente. Es por eso que los científicos encuentran tan difícil combatirlo, pues en cada mutación se hace más resistente a los tratamientos existentes.

Lo primero que tenemos que saber es que no es lo mismo tener VIH que padecer SIDA. Una persona seropositiva tienen el virus del VIH en su organismo pero que no necesariamente ha desarrollado la enfermedad del SIDA (ellos son los llamados portadores). Puede pasar desde unos días hasta varios años antes que la enfermedad se manifiesta. Incluso quizá nunca llegue a manifestarse, o al menos no en formas que afecten en demasía a la persona, todo depende del estilo de vida de la persona con VIH. De aquí se desprende que EL SIDA NO MATA, o al menos no mata por sí solo. Lo que el SIDA hace es atacar las defensas del organismo haciendo que éste quede vulnerable a cualquier tipo de enfermedad. Para una persona con SIDA, hasta un simple resfrío podría ser mortal. Es la acción de una enfermedad X, unido a la baja capacidad defensiva del organismo (como consecuencia del SIDA) lo que realmente provoca las muertes.

Cómo se trasmite

Después tenemos el cómo se propaga la enfermedad. Sólo hay 3 maneras comprobadas de transmisión del VIH:

  • Por vía sexual (al tener relaciones sexuales con una persona infectada con VIH),
  • por vía sanguínea (por ejemplo mediante transfusiones con sangre contaminada)
  • o de la madre gestante a su hijo. Esto debido a que el VIH está presente en la sangre, además de otros fluidos corporales como el esperma o fluidos vaginales.

Cómo no se transmite

Entendamos que esta enfermedad NO SE CONTAGIA:

  • por contacto físico (tocar, dar la mano, abrazar o dar un beso a una persona con VIH/SIDA),
  • por compartir cosas con personas seropositivas o “portadoras” (por ejemplo cubiertos, ropa o toallas),
  • por picaduras de insectos,
  • por estar cerca de una persona con VIH/SIDA,
  • por tener contacto con sangre, sudor, orina, heces, saliva, secreciones nasales u otros,
  • ni de ninguna otra forma similar.

Se especuló que un beso en la boca podía transmitir el virus (debido al intercambio de saliva y la saliva es un líquido corporal) pero quedó descartado. En el caso de compartir objetos con personas con VIH/SIDA, podría producirse contagio si el objeto a compartir tuviese restos de sangre (por ejemplo máquinas de afeitar o cepillos de dientes) que pudieran entrar en contacto con nuestra propia sangre (por ejemplo a través de una herida).

Finalmente, hace algunos años, se propagó por Internet falsas historias sobre personas que dejaban en cualquier sitio agujas “infectadas” con VIH para que cualquier persona que se hincara con ellas se contagie de la enfermedad. Se ha demostrado, sin embargo, que no es posible contagiarse de esta manera.

¿Cómo puedo saber si he sido contagiado?

Como dijimos líneas arriba, una persona portadora puede tener ya el virus en su organismo pero no mostrar síntomas visibles, o quizá ni siquiera desarrollar la enfermedad. Pese a ello, una pesona puede someterse a pruebas de detección del VIH.

La prueba ELISA es hoy en día el método más seguro para saber si hemos sido contagiados por el VIH. Si la prueba no detecta anticuerpos, la persona no es portadora; pero si los detecta, se puede hacer una segunda prueba (la prueba Western blot) para confirmar. Aunque el VIH suele detectarse mediante la técnica ELISA, el Western Blot se usa como prueba confirmatoria cuando el ELISA da un resultado positivo en un grupo que no es de riesgo o en una población donde la prevalencia del virus es muy baja.

Prevención y tratamiento

Sabiendo ya las 3 formas de transmisión del SIDA, podemos establecer algunas pautas de prevención:

  • Teniendo relaciones sexuales con parejas estables, evitando la promiscuidad, y utilizando preservativos (masculino o femenino) u otros métodos que eviten el intercambio de fluidos. Si la persona ya es portadora del VIH deberá de preferencia abstenerse de tener relaciones sexuales, o en el peor de los casos hacerlo siempre con protección, pues existe un riesgo grande de que pueda contagiar a su pareja. Si la portadora ha dado a luz recientemente, deberá evitar dar la lactancia a su bebé.
  • Si se va a utilizar agujas hipodérmicas (para por ejemplo recibir una vacuna o tomarnos una muestra de sangre), asegurarnos de que la aguja venga en su empaque sellado y hacerlo en un lugar que reúna las condiciones de higiene y seguridad necesarias.

Si la persona ya es portadora del VIH, existen tratamientos que combaten el avance de la enfermedad (aunque sin curarla del todo). En el caso particular de una gestante seropositiva, se sabe que si la madre recibe medicación especial para el VIH durante la gestación, disminuye el riesgo de transmitirlo a su bebé. En el Perú hay un Programa de Asistencia y ayuda para mujeres gestantes con VIH, el cual es gratuito y confidencial.

Leyes y normas en el Perú

El sitio web de la Asociación Vía Libre menciona las siguientes:

  • Autonomía: La decisión de realizarse la prueba es personal y voluntaria, nadie puede verse obligado a vulnerar la decisión de realizarse la prueba o no. La prueba se realiza previa labor de consejería.
  • Confidencialidad: La prueba para diagnosticar el VIH es voluntaria; nadie puede ser obligado a realizársela en contra de su voluntad. Al momento de hacerse la prueba no es necesario dar el nombre, bastará con unas iniciales. Previo al examen y al momento de recibir los resultados deberá recibir orientación y consejería. La entrega del resultado de la prueba es estrictamente personal y confidencial.
  • Resultados de la prueba: El resultado de la prueba para diagnosticar el VIH y la información de la historia clínica son confidenciales. El personal de salud no debe darlos a conocer a otra persona ni a instituciones (por ejemplo: al centro de trabajo) sin tu autorización.
  • Atención de salud: Todo establecimiento de salud está obligado a brindar atención integral a las personas con VIH y SIDA de manera eficiente, digna, respetuosa y sin discriminación. Los resultados de la prueba de diagnóstico de VIH no deberán ser solicitados como condición para recibir atención médica o quirúrgica.
  • Derecho al trabajo: Las personas con VIH y SIDA tienen derecho a seguir trabajando mientras estén aptas para desempeñar sus obligaciones. No podrán ser despedidas de su empleo sólo por su condición de seropositivos. Asimismo, se garantiza su derecho al pago de remuneraciones, beneficios sociales y afiliación a la Seguridad Social.
  • Educación e información: Como toda persona, los ciudadanos que tenga la infección por VIH tienen derecho a la educación. NO pueden ser impedidos de estudiar ni de buscar información que contribuya a su formación integral y a su bienestar.
  • Libertad individual: Ninguna persona puede ser detenida sin causa justificada, ni sin que se le informen la razón de tu detención. En esa situación, la persona afectada tiene derecho a buscar ayuda legal. Además, como toda persona, se cuenta con el derecho a transitar libremente por el país, fijar su domicilio, asociarse o afiliarse a grupos u organizaciones, así como a tener servicios funerarios dignos.

Mensaje final

Ahora en estos tiempos del Internet y demás artilugios digitales, hay cantidad de información disponible libremente en el ciberespacio. Una simple búsqueda en Google o en Wikipedia nos da acceso a mayor información acerca del SIDA y las formas de combatirla. Así también existen en muchos países organizaciones destinadas a informar a la gente acerca de los peligros y consecuencias del SIDA así como orientación para quienes son ya seropositivos. En Perú por tenemos por ejemplo la ya mencionada Asociación Via Libre.

Pero quizá el daño más grande que puede sufrir una persona con VIH no sea causado por el VIH en sí, ni por cualquier otra enfermedad adquirida. El daño más grande podríamos causarlo nosotros mismos. Hemos visto ya cuántos casos de discriminación hacia personas no sólo enfermas de SIDA, sino también con quienes son simplemente portadores del virus. Despidos en el trabajo, negarles un empleo, abandono por parte de la pareja, familia o amigos… Y todo por el miedo a ser contagiado o por un prejuicio que no tiene razón de ser. Por eso son tan importantes las campañas de información; pero no sólo en días como hoy, sino permanentemente, ¿o acaso el SIDA tiene predisposición a propagarse los días 1º de diciembre de cada año? Como decía una propaganda que escuché en algún lado: El SIDA no distingue ni raza, ni sexo, ni opción sexual, ni color de piel, ni nacionalidad, ni poder adquisitivo, ni capacidad intelectual, ni posición social, ni catadura moral, ni fecha del año, ni ideología política, ni NADA.  El SIDA no discrimina, ¿por qué nosotros sí?

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Danilo Quispe Lucana

Ingeniero de sistemas, desarrollador web y de software. Aficionado a la ciencia y tecnología desde chico.

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