Un peruano fue galardonado en los premios Ig Nobel

Tulio Guadalupe recibió el premio en Harvard representando a sus colegas

Tulio Guadalupe recibió el premio en Harvard representando a sus colegas (Foto: elcomercio.pe)

Tulio Guadalupe ganó, junto a los holandeses Anita Eerland y Rolf Zwaan, el curioso galardón en la categoría de psicología por demostrar que inclinarse hacia la izquierda hace que la Torre Eiffel parezca más pequeña.

Los premios Ig Nobel, llamados también “anti-Nobel”, son una parodia estadounidense de los Premios Nobel y se entregan cada año a las investigaciones que, tal como reza en su sitio Web oficial, “primero hacen reír a la gente, y luego le hacen pensar” [“first make people laugh, and then make them think“]. El nombre “Ig Nobel” proviene de un juego de palabras (en inglés) con la palabra ignoble, que en castellano es “innoble” (“que se caracteriza por la vileza, bajeza o mezquindad”) y el nombre “Nobel”, por Alfred Nobel.

La lista completa de ganadores de este año es:

  • Psicología: Anita Eerland y Rolf Zwaan (Holanda) y Tulio Guadalupe (Perú), por demostrar que inclinarse hacia la izquierda hace que la Torre Eiffel parezca más pequeña (Leaning to the Left Makes the Eiffel Tower Seem Smaller).
  • Paz: La empresa SKN (Rusia), por convertir viejas municiones rusas en diamantes.
  • Acústica: Kazutaka Kurihara y Koji Tsukada (Japón), por inventar el “SpeechJammer”, un aparato que interrumpe el discurso de una persona -cuando se pone muy pesada- haciéndole escuchar sus propias palabras con un ligero retardo (SpeechJammer: A System Utilizing Artificial Speech Disturbance with Delayed Auditory Feedback).
  • Neurociencia: Craig Bennett, Abigail Baird, Michael Miller y George Wolford (Estados Unidos), por demostrar que los investigadores del cerebro, mediante el uso de complicados instrumentos y simples estadísticas, pueden detectar actividad cerebral significativa en cualquier parte, incluso en un salmón muerto (Neural correlates of interspecies perspective taking in the post-mortem Atlantic Salmon: An argument for multiple comparisons correction).
  • Química: Johan Pettersson (Suecia y Ruanda), por averiguar qué hacía que se pusiera verde el cabello de ciertos habitantes de la ciudad de Anderslöv.
  • Literatura: La oficina de Contabilidad General del Gobierno de los Estados Unidos, por hacer “un informe acerca los informes sobre informes que recomiendan la preparación de un informe sobre el informe acerca de los informes sobre informes” (Actions Needed to Evaluate the Impact of Efforts to Estimate Costs of Reports and Studies).
  • Física: Joseph Keller (Estados Unidos), Raymond Goldstein (Estados Unidos y Reino Unido), Patrick Warren (Reino Unido) Robin Ball (Reino Unido), por calcular el equilibro de fuerzas que da forma y movimiento al cabello humano cuando está recogido en forma de cola de caballo (Shape of a Ponytail and the Statistical Physics of Hair Fiber Bundles).
  • Dinámica de fluidos: Rouslan Krechetnikov (Rusia) y a Hans Mayer (Estados Unidos) por su trabajo acerca de la dinámica del chapoteo de un líquido para entender lo que sucede cuando una persona camina mientras lleva una taza de café y por qué salpica (Walking With Coffee: Why Does It Spill?).
  • Anatomía: Frans de Waal (Países Bajos) y Jennifer Pokorny (Estados Unidos), por demostrar en Advanced Science Letters que los chimpancés pueden identificar a otros de su especie con solo ver las fotografías de sus traseros (Faces and Behinds: Chimpanzee Sex Perception).
  • Medicina: Emmanuel Ben-Soussan y Michel Antonietti (Francia), por un estudio publicado en World Journal of Gastroenterology, en que se aportaban recomendaciones a los médicos que realizan las colonoscopías para minimizar las probabilidades de que sus pacientes sufran una “explosión de gas” durante el procedimiento (Colonic Gas Explosion During Therapeutic Colonoscopy with Electrocautery).

Haciendo a un lado el carácter humorístico de estas premiaciones, hay que tener en cuenta que el hecho de recibir un Ig Nobel nada tiene que ver con la capacidad investigadora o la excelencia científica. Por ejemplo, en el año 2006 un estudio que muestra que el mosquito que transporta la malaria (Anopheles gambiae) se siente atraído por igual al olor del queso Limburger como al olor de los pies humanos había ganado el Premio Ig Nobel en biología. Como resultado directo de estos hallazgos, este tipo de queso se coloca en lugares estratégicos de las naciones del África para combatir la epidemia de la malaria e incluso permitió crear después un medicamento contra esta enfermedad (como se puede leer aquí). La importante contribución que de forma inadvertida hizo este estudio hacia la preservación de la vida humana pone en relieve la importancia de compartir los resultados experimentales, independientemente de los usos previstos en dichos resultados.

Foto de portada: elcomercio.pe

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Danilo Quispe Lucana

Ingeniero de sistemas, desarrollador web y de software. Aficionado a la ciencia y tecnología desde chico.

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